CAME advirtió una nueva caída en las ventas y crece la preocupación en los comercios

0

CAME informó que las ventas minoristas pyme cayeron 1,2% en mayo. Comercios y economías regionales siguen atentos al consumo.

Compartir

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que las ventas minoristas pyme registraron en mayo una caída interanual del 1,2% a precios constantes, confirmando que el consumo continúa mostrando señales de debilidad en distintos puntos del país.

Aunque la baja resulta menor a la observada en meses anteriores, el dato vuelve a encender señales de alerta entre comerciantes y pequeños empresarios que siguen enfrentando un escenario marcado por la cautela de los consumidores, el aumento de costos y una recuperación económica que todavía no termina de reflejarse en las ventas.

Un dato que también impacta en las ciudades turísticas

Para localidades como las del Partido de La Costa, donde buena parte de la actividad económica depende del comercio, los servicios y el turismo, la evolución del consumo es observada con especial atención.

La temporada baja suele representar un período complejo para muchos emprendimientos, que dependen de los fines de semana largos, escapadas de cercanía y eventos especiales para sostener la actividad hasta la llegada del verano.

Por eso, cuando las ventas muestran señales de estancamiento o caída, la preocupación trasciende al sector comercial y alcanza a toda la economía local.

Menos consumo y compras más cuidadosas

Según el relevamiento de CAME, los consumidores continúan priorizando gastos esenciales y analizan cada compra con mayor detenimiento. La búsqueda de promociones, cuotas, descuentos y financiamiento sigue siendo uno de los principales motores de decisión.

La entidad señaló además que las ventas online mantienen una tendencia positiva, aunque todavía no alcanzan para compensar completamente la retracción observada en los comercios tradicionales.

El desafío de sostener la actividad

El informe aparece en un contexto que suma otras preocupaciones para las economías regionales y los municipios turísticos: el debate sobre la continuidad de la Zona Fría, el aumento de los combustibles, el crecimiento de la mora en tarjetas de crédito y la retracción del poder adquisitivo de muchas familias.

En el corredor turístico de la Costa Atlántica, comerciantes y prestadores coinciden en que la actividad continúa dependiendo en gran medida del turismo regional y de cercanía, un segmento que también siente el impacto de la pérdida de ingresos y la necesidad de ajustar gastos.

Mientras tanto, los datos de CAME vuelven a poner sobre la mesa una pregunta que atraviesa a buena parte del sector productivo: cuándo llegará una recuperación sostenida del consumo capaz de traducirse en más movimiento comercial, más actividad económica y mejores perspectivas para las pequeñas y medianas empresas.

Porque detrás de cada porcentaje hay comercios, trabajadores y familias que sostienen buena parte del entramado económico de nuestras ciudades.

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *