Turismo: las señales que deja el informe de CAME y que la Costa Atlántica no debería ignorar

0

El último informe de CAME revela cambios en los hábitos turísticos. Qué lectura hacen los empresarios de La Costa.

Compartir

El último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) dejó números que, a primera vista, parecen positivos. Durante el fin de semana largo del 25 de Mayo viajaron más de 1,4 millones de personas en todo el país y el movimiento económico superó los $339.000 millones.

Sin embargo, detrás de esos datos aparece una tendencia que merece especial atención para los destinos turísticos de la Costa Atlántica y particularmente para el Partido de La Costa.

La principal conclusión es que el turista sigue viajando, pero cada vez lo hace de manera más cautelosa.

El turista no desapareció, cambió

Según el relevamiento de CAME, el perfil predominante volvió a ser el de las escapadas cortas, muchas veces definidas a último momento y realizadas principalmente por viajeros provenientes del Área Metropolitana de Buenos Aires.

No se trata de un dato menor.

Durante años gran parte de la actividad turística estuvo sostenida por estadías más prolongadas. Hoy el visitante parece priorizar viajes de dos o tres días, con presupuestos más ajustados y una fuerte búsqueda de promociones.

En términos simples: la gente sigue queriendo viajar, pero analiza mucho más dónde, cuánto tiempo y cuánto dinero gastar.

La Costa compite con algo más que otras playas

El informe también muestra otro fenómeno interesante.

Los destinos que mejor funcionaron durante el feriado no necesariamente fueron los tradicionales.

Fiestas gastronómicas, celebraciones populares, eventos culturales y propuestas vinculadas a la identidad local lograron movilizar miles de visitantes en distintas localidades bonaerenses.

Dolores volvió a mostrar el potencial de la Fiesta de la Torta Argentina. General Lavalle continúa consolidando la Fiesta de la Tortita Negra. Lobos, Carmen de Areco y otras ciudades del interior encontraron en sus tradiciones una herramienta para atraer público fuera de temporada.

La pregunta para la Costa Atlántica es inevitable:

¿Alcanza con esperar que la gente venga por la playa cuando el verano terminó?

El desafío de generar motivos para viajar

El propio informe menciona que en el Partido de La Costa las reservas se mantuvieron en torno al 50%, acompañadas por una agenda de actividades patrias, ferias, mercados gastronómicos y propuestas culturales.

No es un mal dato para fines de mayo.

Pero tampoco parece suficiente para una región que necesita sostener empleo, comercio y actividad económica durante todo el año.

La tendencia que aparece con claridad es que los destinos que logran destacarse son aquellos que generan motivos concretos para viajar.

Ya no alcanza solamente con tener atractivos naturales.

El turista busca experiencias.

Turismo de reuniones, eventos y convenciones

Hay otro dato del informe que merece atención.

CAME destacó el crecimiento y la importancia del turismo de reuniones, un segmento que Buenos Aires continúa liderando a nivel latinoamericano por su capacidad para captar congresos, convenciones y encuentros profesionales.

Para el sector turístico costero, esta referencia no debería pasar inadvertida.

Cada evento deportivo, religioso, cultural, empresarial o académico representa visitantes que llegan fuera de temporada, ocupan hoteles, consumen en restaurantes y generan movimiento económico en toda la cadena turística.

Es justamente la discusión que apareció días atrás tras conocerse que la Asamblea de los Testigos de Jehová no se realizará este año en Mar de Ajó.

Más allá de los motivos puntuales, la situación volvió a poner sobre la mesa una pregunta que atraviesa a toda la región: ¿cómo se construye una estrategia capaz de atraer eventos durante los doce meses del año?

Un escenario que obliga a pensar

El informe de CAME deja una enseñanza clara.

El turismo sigue siendo una actividad dinámica, pero los hábitos de consumo cambiaron.

La competencia ya no es solamente entre destinos de playa.

Hoy la disputa pasa por quién logra ofrecer mejores experiencias, más actividades, más eventos y más motivos para elegir un lugar.

Para el empresario turístico local, el desafío parece ser adaptarse a un visitante que viaja menos días, decide más tarde y busca aprovechar cada peso.

Y para los destinos turísticos, la discusión empieza a ir mucho más allá de una temporada de verano.

La verdadera pregunta es cómo lograr que la Costa Atlántica tenga razones para ser elegida los doce meses del año.

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *