El pasado sábado se oficializaron los padrones del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, en el marco del cronograma que podría culminar con una elección interna el próximo 15 de marzo, si no se alcanza un acuerdo de unidad. La publicación de los afiliados habilitados para votar reavivó las tensiones internas y puso en marcha los armados territoriales en los municipios.
En total, más de 1,14 millones de afiliados figuran en el padrón partidario bonaerense. El dato más sensible en esta etapa es que, si no se logra un consenso entre los distintos espacios, el PJ se encamina a una contienda interna que pondrá a prueba el nivel de cohesión del peronismo provincial, dividido entre sectores como La Cámpora, intendentes del Grupo Ensenada, el Movimiento Evita, el sector de Axel Kicillof y actores sindicales.
El caso del Partido de La Costa
En el Partido de La Costa, el padrón oficializado incluye a 8.165 afiliados habilitados, un número relevante en el escenario de la Quinta Sección Electoral, que abarca distritos con fuerte presencia peronista.
El distrito costero, con tradición justicialista y un rol protagónico en el armado regional, se prepara para lo que podría ser una interna competitiva si no se alcanza unidad en la lista local. En este contexto, referentes históricos, nuevos sectores juveniles y agrupaciones ligadas a la actual conducción política del municipio ya analizan movimientos estratégicos de cara a una eventual votación.
En el entorno partidario local reconocen que el padrón marca el pulso de la estructura territorial, y que el grado de participación en la interna —en caso de haberla— será clave para medir legitimidades.
Un mapa político todavía incierto
Aunque por ahora no hay definiciones oficiales sobre candidaturas, la interna podría abrirse en todos los niveles: conducción provincial, conducción distrital y órganos partidarios.
En las últimas semanas, algunas voces impulsan una lista de unidad, pero las diferencias entre espacios siguen latentes. Desde sectores alineados con Máximo Kirchner intentan sostener el control partidario, mientras que otros grupos —como el que rodea a Axel Kicillof— promueven una renovación con mayor apertura al territorio y nuevos liderazgos.
La elección, de concretarse, se realizará el 15 de marzo de 2026 y solo podrán participar quienes estén incluidos en los padrones oficializados. Los próximos días serán decisivos: el plazo para presentación de listas vence el 15 de febrero, y en muchas localidades ya se discuten nombres, acuerdos y posibles rupturas.
En el caso de que no se alcance unidad, será la primera interna formal del PJ bonaerense en más de una década.
