Kicillof mueve el tablero: gobernadores, ruptura con el cristinismo y un nuevo eje de poder en el peronismo

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Axel Kicillof refuerza el vínculo con gobernadores peronistas, se distancia del cristinismo y avanza en un armado federal rumbo a 2027.

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Con el inicio del verano como escenario y tras varios días de bajo perfil, el gobernador bonaerense Axel Kicillof se prepara para volver a escena con una estrategia política definida: fortalecer el bloque de gobernadores peronistas y dotar de volumen propio a su armado nacional, en un contexto marcado por el desgaste del liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner dentro del peronismo.

Según el esquema que comienza a desplegarse, a partir del próximo fin de semana Kicillof recorrerá distritos turísticos de la costa atlántica y otros polos de afluencia estival como Tandil, Sierra de la Ventana y San Pedro. La agenda incluirá reuniones con sectores vinculados al turismo, encuentros políticos territoriales y las tradicionales conferencias de verano, donde el mandatario suele exhibir gestión y ordenar discurso junto a ministros y dirigencia local.

Ese regreso al ruedo no es solo estacional. Forma parte de una reconfiguración política más profunda que el gobernador bonaerense pretende acelerar durante el primer semestre de 2026.

El Movimiento Derecho al Futuro y la construcción federal

En febrero, Kicillof comenzará a trabajar con mayor intensidad en la expansión nacional del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que impulsa como plataforma política propia. La apuesta es clara: construir una referencia federal, con anclaje en las provincias, que supere la lógica del centralismo bonaerense y del cristinismo como eje ordenador del peronismo.

Desde su entorno sostienen que el gobernador busca posicionarse como articulador de un polo político opositor al presidente Javier Milei, convocando a sectores del peronismo y aliados que coincidan en la necesidad de disputar el poder nacional en 2027. La idea es plantear un escenario binario: libertarios por un lado, un frente amplio opositor por el otro.

Gobernadores y fin de ciclo

En paralelo, y con un peso incluso mayor, Kicillof trabaja para consolidar el bloque de gobernadores de Fuerza Patria, surgido de encuentros recientes y con vocación de mayor protagonismo parlamentario. En ese espacio, varios mandatarios provinciales coinciden en una lectura común: el ciclo político de Cristina Kirchner muestra señales de agotamiento.

El diagnóstico es compartido por gobernadores, legisladores y dirigentes territoriales que buscan mayor autonomía en la toma de decisiones y cuestionan la influencia del cristinismo en la definición de estrategias nacionales. La frase atribuida a un funcionario cercano a Kicillof —“las provincias no viven de la ideología ni de las frases de Los Redondos”— sintetiza ese malestar.

Una relación política quebrada

La distancia entre Kicillof y Cristina Kirchner ya no es solo política, sino también personal. Según reconstrucciones del propio espacio, no existe diálogo entre ambos desde octubre de 2025, cuando mantuvieron un encuentro breve en el departamento de San José 1111, donde la ex presidenta cumple su condena en la causa Vialidad.

Desde entonces no hubo nuevos contactos, ni gestos públicos, ni mensajes privados, tampoco vínculos con Máximo Kirchner. La relación aparece virtualmente rota, sin señales de recomposición.

Insfrán, Formosa y los gestos que hablan

En ese marco, la visita de Kicillof a Formosa para reunirse con Gildo Insfrán no fue leída como un gesto casual. El histórico mandatario formoseño se mostró junto a quien muchos dentro del peronismo ya identifican como el principal aspirante presidencial del espacio, dispuesto a recorrer el país con una propuesta propia y sin tutelajes.

Un 2026 de definiciones

El peronismo ingresa así en un año de reordenamiento interno, donde se discute liderazgo, método y rumbo político. Para muchos dirigentes, el armado de listas en las elecciones legislativas de octubre pasado dejó una enseñanza clara: la unidad sin discusión real ya no ordena ni garantiza competitividad.

Kicillof parece haber tomado nota. En 2026 empieza a mover las piezas del tablero nacional con mayor decisión, apostando a los gobernadores y a una construcción federal que redefine el equilibrio de poder dentro del peronismo. El desenlace, como siempre, dependerá del tiempo y de la capacidad de convertir estrategia en volumen político real.

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