El asesinato de una mujer de 88 años en Mar de Ajó sigue generando repercusiones en el ámbito judicial y también entre vecinos y allegados, en un caso que avanza bajo la carátula de homicidio en ocasión de robo.
Mientras la investigación continúa con dos personas detenidas, en las últimas horas surgieron nuevos elementos vinculados al entorno de la víctima y a la situación posterior al hecho, especialmente en relación a la entrega del cuerpo.
Un caso con impacto en el entorno cercano
Tal como se informó, la víctima fue hallada sin vida en su vivienda de la calle Salta al 900, en un hecho que en un primer momento no presentaba signos claros de violencia en los accesos, aunque sí desorden en el interior.
Con el avance de la causa y el resultado de la autopsia —que determinó asfixia mecánica por estrangulamiento— la investigación tomó un giro hacia un homicidio en ocasión de robo.
Fuentes cercanas a la investigación indicaron que los sospechosos detenidos mantenían contacto frecuente con la víctima, lo que reforzó una de las principales líneas investigativas.
Testimonios y contexto vecinal
En paralelo, vecinos y personas del entorno aportaron datos que, si bien no forman parte aún del expediente judicial, permiten reconstruir el contexto social en el que se desenvolvía la víctima.
Una fuente cercana señaló que “era una persona que tenía vínculos afectivos en la zona, más allá de no contar con familiares directos viviendo en Mar de Ajó”, y agregó que “muchos la conocían desde hace años”.
En ese sentido, también se mencionó que algunas de las personas involucradas en la causa ya eran conocidas en el ámbito local, aunque estos datos no han sido confirmados oficialmente por la Justicia.
Demoras y conflicto por la entrega del cuerpo
Otro de los aspectos que generó preocupación en el entorno de la víctima es la demora en la entrega del cuerpo.
De acuerdo a lo señalado por allegados, la situación estaría vinculada a cuestiones administrativas y legales relacionadas con la representación familiar, ya que familiares directos residen en el exterior.
Según indicaron, se requeriría una autorización formal para avanzar con los trámites correspondientes, lo que habría retrasado tanto la entrega como la posibilidad de realizar el velatorio.
Una fuente consultada expresó que “hay incertidumbre sobre cuándo se va a poder despedirla”, reflejando el impacto que la situación genera en personas cercanas a la víctima.
Investigación en curso
La causa continúa en manos de la UFID N° 1 de Mar del Tuyú, a cargo del fiscal Gustavo Mascioli, mientras se desarrollan pericias y se analizan elementos secuestrados durante los allanamientos.
Por el momento, la prioridad de los investigadores está centrada en consolidar pruebas que permitan esclarecer el hecho y determinar las responsabilidades correspondientes.
