El reclamo por las boletas eléctricas pasó de la calle a las mesas de trabajo. Municipio, Concejo Deliberante y Defensa del Consumidor comenzaron a acompañar las presentaciones, mientras los vecinos esperan respuestas concretas de EDEA y los organismos reguladores.
Las facturas de electricidad volvieron a convertirse durante la última semana en uno de los principales motivos de preocupación en el Partido de La Costa.
Lo que comenzó con vecinos mostrando boletas que consideran imposibles de pagar terminó transformándose en movilizaciones frente a las oficinas de EDEA, pedidos por usuarios a quienes se les había interrumpido el suministro y finalmente en la intervención del Municipio, el Concejo Deliberante y la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC).
La nueva semana abre ahora una etapa diferente: pasar de la protesta colectiva al análisis de cada factura y determinar qué puede reclamarse, ante quién y mediante qué procedimiento.
De la calle a una mesa de trabajo
Durante las protestas de la semana pasada, vecinos reclamaron no solamente por el monto de las facturas sino también por situaciones de vulnerabilidad y cortes del suministro.
El planteo llegó al Municipio y al Concejo Deliberante.
El presidente del HCD, Ezequiel Caruso, recibió junto a concejales a representantes de los manifestantes y explicó que tanto el Legislativo como el Ejecutivo local entendían que el reclamo no estaba dirigido contra el intendente o la Municipalidad, sino que los vecinos estaban solicitando acompañamiento institucional para llevar sus demandas ante las empresas y organismos correspondientes.
A partir de allí se planteó trabajar conjuntamente con equipos técnicos y analizar las situaciones presentadas.
La titular de la OMIC, Cristina Abdala, también anticipó que el abordaje requiere cumplir procedimientos formales y estudiar los reclamos caso por caso.
Ese punto será central esta semana.
La OMIC ya cuenta con mecanismos para iniciar reclamos, solicitar documentación y convocar posteriormente a una instancia de conciliación con el proveedor cuando corresponda.
¿Por qué no todas las facturas pueden analizarse de la misma manera?
Porque detrás del monto final pueden existir situaciones muy diferentes.
Habrá que verificar consumo registrado, período facturado, categoría del usuario, existencia o no de subsidio, comparación con consumos anteriores y cualquier otro concepto incorporado a la factura.
También resulta necesario distinguir responsabilidades.
EDEA distribuye electricidad en buena parte del distrito, pero no fija por sí sola todos los componentes que determinan cuánto termina pagando el usuario. En la factura intervienen el precio de la energía, las políticas nacionales de subsidios, componentes provinciales regulados y otros conceptos.
Además, el Partido de La Costa presenta una particularidad: no todos sus habitantes reciben electricidad directamente de EDEA. En distintas zonas intervienen cooperativas como CESOP y CLYFEMA, por lo que el problema tarifario excede a una sola prestadora.
De hecho, los cuestionamientos por facturas consideradas elevadas ya habían alcanzado meses atrás a usuarios de CLYFEMA en Mar de Ajó, donde también aparecieron reclamos sobre conceptos incluidos en las boletas.
La preocupación excede una factura
El conflicto también dejó expuesta una cuestión económica.
La electricidad se convirtió en un gasto cada vez más difícil de absorber para familias, jubilados, comercios, hoteles, restaurantes y pequeños emprendimientos, especialmente durante el invierno.
Y en un distrito turístico aparece además otro actor: el propietario no residente.
Durante años, propietarios de viviendas de veraneo participaron activamente en discusiones locales cuando el costo de mantener una propiedad aumentó por servicios, obras o tarifas. El salto de las facturas eléctricas puede volver a colocar a ese sector dentro del debate.
Por eso, el conflicto difícilmente termine solamente con revisar algunas boletas.
¿Qué debería pasar esta semana?
La expectativa estará puesta ahora en los resultados concretos de las gestiones iniciadas.
Los vecinos esperan conocer qué casos pueden ser revisados, qué respuesta ofrecen las distribuidoras, cómo se resolverán las situaciones de quienes acumularon deuda y qué herramientas tendrán los hogares que no pueden afrontar los nuevos montos.
También habrá que observar si aparecen planes de pago, refacturaciones, correcciones de consumos cuestionados o mecanismos especiales para situaciones de vulnerabilidad.
Por ahora, no corresponde anticipar que alguna de esas alternativas vaya a aplicarse de manera general: dependerá de las presentaciones, las respuestas de las empresas y la intervención de los organismos competentes.
El reclamo entró en una segunda etapa
La semana pasada tuvo como protagonistas las boletas y la calle.
Esta semana deberían empezar a aparecer expedientes, documentación y respuestas.
Y posiblemente allí se conozca la verdadera dimensión del problema: determinar cuánto del fuerte incremento responde al nuevo escenario tarifario y de subsidios y cuántas facturas presentan además situaciones particulares que pueden ser reclamadas.
La protesta consiguió que el tema ingresara en la agenda institucional. Ahora los vecinos esperan saber si ese acompañamiento puede traducirse en soluciones concretas.
Radio Noticias Web continuará siguiendo las presentaciones y las respuestas que surjan durante los próximos días.
