SE PICÓ: Villarruel fulminó a Santilli y lo acusó de “conspirar contra la República”

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Victoria Villarruel acusó a Diego Santilli de conspirar contra la República y lo llamó parásito. La interna libertaria escala un nuevo nivel.

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La vicepresidenta cruzó sin filtro al jefe de Gabinete, lo trató de “parásito” y volvió a exponer la feroz interna libertaria. En el Gobierno ya no disimulan que la convivencia es una ficción y la pelea dejó de ser puertas adentro.

Si alguien todavía pensaba que la interna del oficialismo había entrado en pausa, Victoria Villarruel se encargó de despejar cualquier duda. La vicepresidenta volvió a subir la temperatura política con una frase que cayó como una bomba en la Casa Rosada: acusó al jefe de Gabinete, Diego Santilli, de «conspirar contra la República» y directamente lo calificó de «parásito», en un nuevo capítulo de una pelea que ya parece no tener retorno.

La frase no fue un exabrupto aislado. Llega en medio de un escenario donde Santilli asumió un rol central en la estrategia política del Gobierno, encabezando las negociaciones con gobernadores y bloques aliados para sacar adelante la reforma política, los cambios electorales y otras iniciativas clave que Javier Milei necesita aprobar en el Congreso.

La interna ya no se esconde

Lo curioso es que mientras Santilli intenta conseguir votos, consensos y acuerdos, Villarruel parece decidida a dinamitar cualquier puente que todavía quede en pie. La vicepresidenta ya venía marcando diferencias con el rumbo económico, cuestionando la influencia de Karina Milei y dejando trascender que incluso evalúa un proyecto político propio para 2027. Ahora decidió apuntar directamente contra uno de los hombres más importantes del Presidente.

En la Casa Rosada, según distintas versiones periodísticas, ya ni siquiera se habla de recomponer la relación. La estrategia parece ser otra: convivir con el conflicto permanente mientras Villarruel mantiene su propio volumen político. «La quieren domada», resumieron desde sectores libertarios al describir el clima interno.

¿Y ahora qué?

Más allá del impacto mediático, el episodio vuelve a dejar una pregunta sobre la mesa: ¿cómo negocia un jefe de Gabinete con gobernadores, opositores y aliados cuando desde el propio oficialismo lo acusan de conspirador?

Santilli quedó al frente de la tarea más delicada del Gobierno: construir mayorías para aprobar reformas que necesitan pasar por el Congreso. Cada nuevo cortocircuito interno no hace más que debilitar esa misión y ofrecerle a la oposición un escenario de mayor comodidad para negociar —o directamente bloquear— los proyectos oficiales.

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