Turismo de eventos en La Costa: cuando el trabajo está, pero falta el oído

Eventos, recitales y turismo regional ya muestran cómo romper la estacionalidad en La Costa. ¿Y si planificamos entre todos lo que ya funciona?

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✍️ COLUMNA DE OPINIÓN: por lo menos, así lo veo yo

Mientras dirigentes repiten que es urgente “romper la estacionalidad” y que “fuera del verano no hay turismo”, la realidad —como suele pasar— va por otro carril. En Mar de Ajó, este diciembre, se esperan más de 1.500 personas movilizadas por la Copa Diciembre, uno de los torneos de vóley amateur más importantes del país. Con 100 equipos inscriptos, el evento —en su 16ª edición— demuestra que el turismo de eventos ya existe, funciona ¿Romper la estacionalidad o seguir improvisando?

Con 100 equipos inscriptos y más de 1.500 personas movilizadas, la Copa Diciembre, organizada por Torneos La Costa, se convirtió nuevamente en uno de los eventos deportivos más importantes del calendario nacional amateur. Su 16ª edición, que se jugará en Mar de Ajó del 6 al 8 de diciembre, deja una enseñanza tan clara como contundente: cuando se planifica desde adentro, las cosas funcionan.

No es un caso aislado. Durante los meses más fríos del año —cuando el mito dice que en La Costa “no pasa nada”— se realizaron dos recitales de alto impacto en el Estadio del Partido de La Costa. Alejandro Lerner cortó más de 2.500 entradas y reunió cerca de 4.000 personas. Axel, semanas después, metió 6.000 personas en un evento que llenó restaurantes, hoteles y puso en movimiento a la comunidad. ¿La organización? Local. Encabezada por Marcelo Vaccaro y un equipo que trabajó con recursos limitados, regaló entradas, difundió por redes, caminó calle por calle y logró que toda la región se movilice.

Luego llegó Billboard, con promesas de profesionalismo y una agenda cargada. ¿El resultado? Shows reprogramados, festivales desarticulados, convocatorias improvisadas a artistas locales para tocar gratis en festivales que nunca se concretaron. No se trata de decir que uno fue mejor que otro, sino de entender una diferencia clave: cuando el proyecto nace desde el territorio, entiende la idiosincrasia local. Cuando viene de afuera, muchas veces no la ve o no le importa.

Turismo todo el año: lo que ya pasa

Mientras tanto, desde lo institucional, la Secretaría de Turismo del Partido de La Costa, a cargo de Cristian Escudero, impulsó programas como “La Costa te invita”, con beneficios para turistas regionales, descuentos en comercios, hotelería, parques temáticos y gastronomía. También se desarrolló una estrategia de turismo de cercanía, apuntando a más de un millón de potenciales visitantes en un radio de 200 kilómetros. ¿Está mal? En absoluto. ¿Funcionó? Si nadie lo sabe, algo falló. Pero… ¿y los números que dirán?

Porque si los comerciantes no difunden, si los vecinos no lo conocen, si nadie lo cuenta en redes, entonces la buena idea no se transforma en acción. Y eso pasa, muchas veces, porque falta comunicación, empatía y escucha activa.

El caso del comerciante que se fue

Más de una vez se escucha: “Acá en invierno no se le brinda nada a la gente”. Y dos años después, ese comerciante se va de la Costa diciendo que nadie entendió su idea brillante. Pero ¿la comunicó? ¿entendió cómo vive y piensa el vecino de la región? ¿o esperó que el público se adaptara a su propuesta en lugar de adaptarse él a su nuevo entorno?

Tener una propuesta es importante. Pero tan importante como eso es saber ser buen anfitrión. La empatía también es estrategia.

Lo que falta no es recurso: falta visión compartida

La Costa tiene infraestructura, tiene historia organizativa, tiene cientos de hoteles abiertos todo el año, tiene comercios con ganas de trabajar. También tiene iniciativas oficiales que van en buen camino. ¿Entonces qué falta?

Falta escuchar. Y falta confiar.

No se puede romper la estacionalidad con slogans. Se la rompe con planificación, con alianzas reales, con propuestas hechas desde el territorio y con actores que entiendan que los visitantes no son sólo clientes: son personas que necesitan una experiencia, una historia, una comunidad que los reciba. En algún momento y circunstancias pasó. en los 90 Otoño Junto al mar, en el 2000 San Clemente Magico, San Bernardo te espera. Ya como comunidad y estado lo hicimos. Hace falta dinero, si, hace falta prefionalismo, si, pero sobre todo hace falta lideres.

¿Y si lo intentamos en serio?

¿Y si, en lugar de competir por presupuestos y protagonismo, nos sentamos todos en la misma mesa: Estado, sector privado, artistas, clubes, organizadores, medios y vecinos?

¿Y si el próximo festival se diseña en La Costa, con la gente de La Costa, para recibir a quienes la eligen todo el año?

Los números lo demuestran: 700 mil arribos entre septiembre y noviembre, 500 mil solo en diciembre, y más de 2,5 millones de turistas fuera del verano en los mejores años.

El público está. La capacidad está. Las ideas también.

Lo que falta es decisión. Y eso, también es hacer política.

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