Súper Niño: qué es, qué puede provocar y cómo se prepara La Costa ante un verano bajo la lupa

0

Qué es el Súper Niño, qué consecuencias podría tener en Buenos Aires y qué medidas ya toman Provincia y el Municipio de La Costa.

Compartir

El fenómeno de El Niño ya está instalado en el Pacífico y los organismos meteorológicos siguen con atención su evolución. La Provincia lanzó un plan preventivo de más de $2,3 billones y la Municipalidad de La Costa comenzó trabajos sobre desagües y calles. Para un distrito turístico, el desafío también pasa por anticiparse sin generar alarmas innecesarias.

El nombre puede resultar impactante: “Súper Niño”. Sin embargo, antes de hablar de inundaciones, emergencias o consecuencias para la próxima temporada, conviene entender de qué se trata y separar lo que ya está confirmado de los escenarios que todavía dependen de la evolución del clima.

El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) es un fenómeno natural relacionado con cambios en la temperatura del océano Pacífico ecuatorial y en la circulación de la atmósfera. Cuando las aguas de sectores del Pacífico central y oriental se mantienen más cálidas de lo normal, se altera la circulación atmosférica y eso puede modificar los patrones de lluvias y temperaturas en diferentes partes del planeta. En Argentina, sus efectos no son iguales en todo el territorio, aunque en nuestra región suele estar asociado a mayores precipitaciones y temperaturas por encima de los valores normales.

El último informe disponible del Servicio Meteorológico Nacional confirma que actualmente las condiciones son consistentes con una fase cálida o El Niño. Los modelos indican una probabilidad cercana al 100% de que esa fase se mantenga durante el trimestre agosto-septiembre-octubre. Esto no significa que exista un 100% de probabilidades de inundaciones ni que todos los lugares recibirán lluvias extraordinarias: confirma la persistencia de El Niño, mientras su intensidad y sus impactos concretos deberán seguir siendo monitoreados.

¿Por qué ahora se habla de un “Súper Niño”?

La expresión comenzó a utilizarse ante la posibilidad de que el episodio alcance una intensidad importante durante los próximos meses. El Gobierno bonaerense trabaja preventivamente con un escenario de El Niño muy fuerte hacia finales de la primavera y comienzos del verano, precisamente cuando el Partido de La Costa entra en el período de mayor actividad turística.

Para la provincia de Buenos Aires, un evento intenso puede traducirse en períodos con precipitaciones más frecuentes o abundantes, saturación de los suelos y mayores dificultades para evacuar el agua en determinadas cuencas y zonas urbanas.

En La Costa aparece además una característica geográfica propia. El distrito se desarrolla sobre una extensa franja costera, con sectores bajos y una infraestructura de escurrimiento que resulta fundamental cuando se acumulan grandes cantidades de agua en poco tiempo. A esto puede sumarse eventualmente otro fenómeno independiente: una sudestada, que puede dificultar el drenaje hacia el mar.

Por eso hay que evitar dos extremos: ni minimizar el escenario ni anunciar desde ahora un verano de inundaciones. El Niño aumenta determinados riesgos climáticos, pero no permite pronosticar con meses de anticipación qué día lloverá, cuánto caerá sobre La Costa o qué localidad podría resultar afectada.

Provincia prepara a los 135 municipios

Ante ese escenario, el gobernador Axel Kicillof presentó esta semana un plan provincial de prevención y mitigación, con políticas e inversiones que en conjunto superan los $2,3 billones.

Uno de los ejes es la creación de una mesa interministerial que deberá coordinar el trabajo de diferentes áreas provinciales y mantener comunicación directa con los 135 municipios bonaerenses. Participan, entre otros, los ministerios de Gobierno, Ambiente, Infraestructura, Seguridad, Desarrollo de la Comunidad, Salud y Desarrollo Agrario, además de organismos vinculados al agua, vialidad y servicios públicos.

La estrategia contempla diagnósticos territoriales, planes de contingencia, fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana, estaciones meteorológicas, pluviómetros y seguimiento de las cuencas, además de las obras y acciones destinadas a reducir riesgos.

Kicillof aprovechó la presentación para volver a confrontar con el Gobierno nacional. Sostuvo que Nación paralizó obras necesarias y reclamó recursos que, según la administración bonaerense, corresponden a la Provincia: $293 mil millones del Fondo Hídrico y $2,1 billones de Aportes del Tesoro Nacional (ATN).

Más allá de esa disputa política, el punto concreto para los municipios es claro: Provincia quiere que cada distrito llegue al período crítico con planificación y capacidad de respuesta antes de que ocurra una emergencia.

La Costa ya comenzó trabajos preventivos

En el Partido de La Costa algunas medidas ya están en marcha. La Municipalidad informó esta semana que desde hace varias semanas desarrolla un operativo preventivo de limpieza y mantenimiento de desagües y préstamos, acompañado por trabajos de nivelación, relleno y mejoramiento de calles en distintas localidades.

Las tareas son coordinadas por la Subsecretaría de Obras y Servicios Públicos junto con las delegaciones municipales y utilizan motoniveladoras y otros equipos viales distribuidos en las tres zonas del distrito.

Uno de los puntos de intervención está en los préstamos y desagües próximos a la Ruta Provincial 11, donde se busca facilitar la circulación y evacuación del agua. En paralelo se trabaja sobre calles para mejorar tanto la transitabilidad como el funcionamiento de la red de escurrimiento.

También se realizan trabajos sobre la avenida Tucumán de San Bernardo, aunque en este caso la intervención responde además a daños producidos por raíces de pinos: reparación del suelo y cordón cuneta y posterior colocación de carpeta asfáltica.

El desafío ahora será conocer cómo se complementarán estas tareas con el plan anunciado por Provincia: qué puntos de La Costa son considerados más vulnerables, cuál será el protocolo ante precipitaciones extraordinarias, con qué equipamiento contará Defensa Civil y cómo se coordinará una eventual emergencia durante los meses de mayor población del distrito.

El turismo también mira el pronóstico

Para el sector turístico, la posibilidad de un Niño intenso merece seguimiento, pero también prudencia. Una mayor probabilidad de precipitaciones no equivale a pronosticar una temporada de verano lluviosa todos los días, y sería prematuro sacar conclusiones sobre enero o febrero cuando todavía no existe un pronóstico meteorológico con ese nivel de precisión. El propio SMN advierte que persisten incertidumbres sobre la intensidad final del fenómeno y sus impactos específicos.

Sin embargo, para un destino como el Partido de La Costa la prevención tiene también una dimensión económica. Durante el verano aumenta fuertemente la población, se multiplica la circulación vehicular y funcionan a pleno hoteles, comercios, balnearios, gastronomía y servicios. Una lluvia extraordinaria en enero no tiene el mismo impacto operativo que durante un mes de baja temporada.

Por eso, desde una mirada turística, la mejor noticia no sería que el fenómeno finalmente resulte menos intenso de lo previsto, sino llegar preparados aun cuando después no sea necesario utilizar toda esa capacidad de respuesta. Mantener desagües, detectar puntos críticos, disponer de maquinaria, contar con información meteorológica confiable y comunicar sin alarmismo también forman parte de cuidar una temporada.

El “Súper Niño” todavía no permite saber cómo será el próximo verano en La Costa. Lo que sí permite saber es que hay tiempo para prepararse, y que ese tiempo ya empezó a correr.

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *