El grupo de jefes comunales peronistas que integra Juan de Jesús aceleró sus movimientos: ya habló con Axel Kicillof, Máximo Kirchner y José Mayans y ahora prepara una recorrida por la Provincia. Detrás del discurso de unidad aparece un objetivo concreto: que los intendentes tengan peso propio cuando llegue la discusión por las candidaturas y la sucesión bonaerense.
La Liga de Intendentes Peronistas empieza a mostrar para qué fue creada. El espacio reúne actualmente a una docena de jefes comunales del conurbano y el interior y, en pocas semanas, pasó de las reuniones entre pares a conversar con las principales terminales del peronismo.
Entre sus integrantes aparecen Federico Otermín (Lomas de Zamora), Federico Achával (Pilar), Gastón Granados (Ezeiza), Nicolás Mantegazza (San Vicente), Gustavo Menéndez (Merlo), Mariel Fernández (Moreno), Marisa Fassi (Cañuelas), Juan Pablo García (Dolores), Juan de Jesús (La Costa), Federico Susbielles (Bahía Blanca), Hernán Arranz (Monte Hermoso) y Esteban “Tito” Sanzio (Baradero).
De Kicillof a Máximo y de Máximo a Mayans
La secuencia política explica bastante. Primero mantuvieron un encuentro con Axel Kicillof. Luego llegó la reunión con Máximo Kirchner en Merlo y, apenas un día después, ocho integrantes de la Liga fueron recibidos por José Mayans, vicepresidente del PJ nacional y jefe del bloque de Fuerza Patria en el Senado.
Ahora el siguiente paso será “caminar” la provincia de Buenos Aires, sumar volumen territorial y ampliar el diálogo con intendentes peronistas de otras provincias.
El discurso público es la búsqueda de unidad. La lectura política es más amplia: la Liga intenta construir una identidad propia sin quedar subordinada exclusivamente al kicillofismo, La Cámpora o el Frente Renovador.
En otras palabras, hablar con todos para después poder negociar con todos.
El territorio como capital político
Los intendentes tienen algo que en una elección vale mucho: territorio. Manejan estructuras municipales, conocen sus distritos, tienen equipos, fiscales y contacto cotidiano con vecinos, comerciantes, instituciones y organizaciones.
La Liga quiere transformar ese poder territorial en peso dentro de la discusión provincial de 2027. No hay todavía un candidato propio a gobernador, pero dentro del espacio ya circuló una definición significativa: que la próxima candidatura bonaerense debería tener mayor protagonismo de los intendentes.
El objetivo, por lo tanto, no parece limitarse a garantizar la unidad del peronismo. También pasa por influir en quién encabezará la fórmula provincial, cómo se integrarán las listas y qué representación tendrán los municipios en el próximo armado electoral.
La reelección, el otro elefante en la habitación
Hay además un elemento que vuelve mucho más importante esta discusión.
Si la legislación vigente no cambia, 80 de los 135 intendentes bonaerenses no podrán presentarse nuevamente en 2027 por el límite de dos mandatos consecutivos. Representan aproximadamente el 59% de los actuales jefes comunales y pertenecen a distintos espacios políticos: 51 son de extracción peronista, 16 radicales, siete del PRO, cinco vecinalistas y uno proveniente del PRO que luego pasó a La Libertad Avanza.
La modificación de la ley sigue en discusión y hoy no están garantizados los votos para aprobarla. Kicillof y sectores del peronismo apoyan eliminar la limitación, mientras que PRO y La Libertad Avanza se manifestaron en contra.
Para muchos intendentes, entonces, 2027 no será solamente una elección más: puede significar el final obligado de su ciclo municipal o la necesidad de buscar otro destino político.
Y eso multiplica el valor de tener una organización propia.
La Liga ya empezó a jugar
Todavía falta más de un año y nadie puede asegurar que la Liga llegue unida al momento de definir candidaturas. Sus integrantes tienen historias, alineamientos e intereses diferentes.
Pero el movimiento ya está en marcha: Kicillof, Máximo, Mayans, recorrida provincial y contactos nacionales.
La Liga busca territorio para conseguir volumen, y volumen para sentarse con mayor fuerza en la negociación de 2027.
Para La Costa tampoco es una discusión lejana. Juan de Jesús forma parte de ese espacio, por lo que las decisiones que tome la Liga y el lugar que finalmente consiga dentro del peronismo bonaerense también tendrán una lectura local.
Porque cuando llegue el momento de discutir nombres, listas y sucesión provincial, los intendentes parecen decididos a dejar de mirar la negociación desde afuera.
