La causa por el crimen de Johana Mailén Antonich avanza con el análisis de cámaras, teléfonos y peritajes. Hay dos detenidos y la familia sostiene que pudo participar una tercera persona.
La investigación por el femicidio de Johana Mailén Antonich, de 24 años, continúa avanzando en Mar del Plata con una serie de medidas destinadas a reconstruir qué ocurrió desde que la joven llegó al balneario Punta Cantera hasta el momento de su asesinato.
El expediente, que lleva adelante el fiscal Carlos Russo, mantiene bajo análisis las imágenes de distintas cámaras de seguridad, los registros de telefonía de la víctima y de los dos detenidos, además de elementos secuestrados y rastros levantados por Policía Científica.
La última imagen de Mailén
Uno de los datos que tomó mayor relevancia durante la investigación surgió de las cámaras instaladas dentro del complejo. Allí se observa a Mailén alrededor de las 15 del viernes, caminando por el predio mientras un hombre la sigue.
Ambos salen del campo visual de las cámaras y, hasta el momento, esa secuencia constituye el último registro de Mailén con vida.
Ahora los investigadores buscan determinar quién era ese hombre, qué ocurrió después y si existen otras cámaras que permitan reconstruir esos minutos.
En paralelo, se cruzan los datos de las antenas de telefonía para establecer los movimientos y posibles contactos de Mailén, de los dos detenidos y de personas de sus respectivos entornos.
La hipótesis de la familia
Por el crimen permanecen detenidos Agustín Nicolás Díaz, de 26 años, y José Luis Aquino, de 27, quienes se negaron a declarar ante el fiscal.
La familia de Mailén, representada por el abogado Wenceslao Méndez, sostiene una hipótesis diferente a la idea inicial de una supuesta entrevista laboral. Consideran que la joven pudo haber sido llevada hasta Punta Cantera mediante una maniobra planificada y que una tercera persona podría haber participado del crimen.
Esa posibilidad llevó a los investigadores a poner también el foco en el entorno de la expareja de Mailén. En ese marco se realizó un allanamiento en la vivienda de la exsuegra de la joven, donde fueron secuestrados siete teléfonos celulares que ahora son sometidos a peritajes.
La madre de Mailén, María Mariscal, también aportó a la Justicia conversaciones que su hija había mantenido antes de desaparecer. El objetivo es establecer con quién se comunicó durante esas horas y si alguno de esos contactos puede aportar información sobre lo ocurrido.
Qué busca determinar la Justicia
El cuerpo de Mailén fue encontrado durante la madrugada del domingo, semienterrado junto a un contenedor utilizado como oficina dentro del predio de Punta Cantera.
La autopsia determinó que había sufrido golpes y heridas cortantes, una de ellas mortal en el cuello, y ubicó el momento del crimen entre la noche del viernes y la madrugada del sábado.
Ahora la investigación tiene varias preguntas centrales por responder: quién llevó a Mailén hasta Punta Cantera, quién era el hombre que aparece siguiéndola en las cámaras y qué ocurrió después.
Y hay una pregunta más que la familia considera clave: si efectivamente hubo una tercera persona involucrada y cuál habría sido su participación.
Por ahora, esa posibilidad continúa siendo una hipótesis que deberá ser confirmada o descartada a partir de las pruebas que están siendo analizadas.
