La histórica victoria de la Selección Argentina sobre Inglaterra para meterse en la final del Mundial 2026 dejó una imagen que rápidamente trascendió lo deportivo. Apenas consumado el triunfo, los jugadores celebraron con una bandera con la inscripción «Las Malvinas son argentinas», un gesto que reavivó el debate político luego de la polémica generada en la previa del encuentro.

Uno de los primeros dirigentes locales en pronunciarse fue el exconcejal justicialista Marcelo Pavka, quien publicó un duro mensaje dirigido a la ministra de Seguridad de la Nación.
«Sra. Ministra de Seguridad. A usted le dedico este triunfo. ¿Vio? No hubo ‘Provocación Política’. En las tribunas hubo banderas con ‘ese mapita'», escribió Pavka.
El dirigente continuó con un tono marcadamente político.
«La vida da revancha. Capaz, sólo capaz, en el 2030 Inglaterra llegue a la final, para su disfrute y el de su presidente. Asómese al balcón y vea la alegría del pueblo. Capaz aprenda algo.»
Y concluyó con otra crítica directa al Gobierno nacional.
«Hoy NO REPRIMA. Deje festejar algo genuino, popular y que está en nuestro ADN, cosa que usted nunca va a entender. Y su presi tampoco.»
La polémica por las banderas de Malvinas
Los dichos de Pavka hacen referencia a las declaraciones formuladas por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quien en la previa de la semifinal explicó que, por disposición del operativo de seguridad coordinado entre la FIFA, las autoridades estadounidenses y representantes de ambos países, no se permitiría el ingreso al estadio de banderas, camisetas o carteles con referencias a las Islas Malvinas, al ser considerados mensajes de contenido político.
Sin embargo, una vez finalizado el partido, fueron los propios futbolistas argentinos quienes desplegaron sobre el campo de juego una bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas», una imagen que rápidamente se viralizó y se convirtió en uno de los símbolos de la clasificación argentina a la final del Mundial.
Un símbolo que fue más allá del fútbol
Más allá del resultado deportivo, el gesto de los jugadores volvió a instalar el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas en un partido cargado de historia y simbolismo frente a Inglaterra.
En ese contexto, el mensaje de Pavka sumó una mirada política a una celebración que tuvo repercusiones tanto dentro como fuera de la cancha, poniendo nuevamente en discusión las restricciones impuestas en la previa del encuentro y el lugar que ocupa la causa Malvinas en la identidad nacional.
