La preocupación por la posible eliminación o reducción del beneficio de Zona Fría sumó este martes una nueva señal política en la Costa Atlántica. Dirigentes, concejales y representantes de distintos municipios de la Quinta Sección Electoral se reunieron en Villa Gesell para expresar un rechazo conjunto al proyecto que ya obtuvo media sanción en Diputados y que ahora deberá ser tratado en el Senado de la Nación.
El encuentro fue encabezado por el intendente geselino Gustavo Barrera y reunió representantes de ciudades como Mar del Plata, Pinamar, Dolores, Tandil, Madariaga, Balcarce, Mar Chiquita, Necochea y Lobería, entre otros distritos.
Un reclamo que crece en la Costa Atlántica
La reunión dejó definiciones políticas concretas: los participantes resolvieron viajar al Senado nacional para entregar declaraciones aprobadas por concejos deliberantes y firmas de vecinos en defensa del régimen de Zona Fría.
Además, adelantaron la posibilidad de realizar un “frazadazo” frente al Congreso el día en que el proyecto sea debatido en la Cámara Alta.
En el documento difundido tras el encuentro, dirigentes y concejales calificaron la medida como “profundamente injusta, insensible y centralista” y señalaron que un aumento en las tarifas de gas tendría impacto directo sobre familias, jubilados, comercios, clubes, hoteles y economías regionales.

“Puede ser catastrófico”
Durante la reunión, el intendente Gustavo Barrera aseguró que la situación social ya es delicada incluso con el beneficio vigente.
«Villa Gesell tiene alrededor de 12 mil medidores y más de 7 mil hogares tienen problemas para pagar el gas. Si esto aumenta todavía más, puede ser catastrófico», sostuvo.
La preocupación atraviesa a buena parte de los municipios turísticos de la región, donde el invierno obliga a mantener calefacción durante gran parte del año y donde muchas familias ya enfrentan dificultades para afrontar servicios básicos.
El impacto en La Costa
En el Partido de La Costa, el debate empezó a instalarse con fuerza en las últimas semanas.
Vecinos, comerciantes y sectores turísticos expresaron preocupación por el posible incremento en las boletas de gas si el Senado aprueba la modificación del régimen.
La inquietud también alcanza a hoteles, complejos turísticos y gastronomía, actividades que dependen fuertemente del consumo energético durante el invierno.
El proyecto impulsado a nivel nacional propone focalizar el beneficio únicamente en determinados sectores vulnerables, dejando afuera a miles de usuarios que hoy acceden automáticamente a descuentos del 30% y 50%.
Un documento con fuerte tono federal
Uno de los puntos centrales del documento firmado en Villa Gesell sostiene que la Zona Fría no representa un privilegio, sino una herramienta para corregir desigualdades territoriales vinculadas al clima y al consumo energético.
«Defender el régimen de Zona Fría significa cuidar el bolsillo de nuestros vecinos y proteger la vida social, productiva y económica de nuestras comunidades», expresaron los dirigentes.
El texto también convoca a legisladores, instituciones, comerciantes y vecinos a sumarse al reclamo en defensa del beneficio.
La discusión pasa al Senado
Tras la media sanción obtenida en Diputados, el proyecto deberá ser debatido ahora en el Senado nacional, donde distintos sectores políticos y municipales buscan frenar cualquier modificación que implique reducir el alcance del régimen vigente.
Mientras tanto, el tema sigue creciendo en la agenda pública de la Costa Atlántica, donde el costo del gas dejó de ser una discusión técnica para transformarse en una preocupación concreta para miles de hogares.
