El INTA confirmó el mejor índice de preñez de los últimos años en la Cuenca del Salado. La mejora económica del sector agropecuario abre un escenario que también debería ser observado por el comercio, el turismo y el mercado inmobiliario del Partido de La Costa.
Mientras la actividad turística comienza a cerrar el balance de las vacaciones de invierno, un informe del INTA dejó un dato que trasciende al sector agropecuario y puede transformarse en una oportunidad para toda la región.
La Cuenca del Salado alcanzó un promedio de 89,4% de preñez, recuperando los niveles previos a la gran sequía y consolidando uno de los mejores registros de los últimos años.
Detrás de ese porcentaje aparece un dato económico contundente: miles de terneros más para la próxima campaña, mayor circulación de recursos, mejores perspectivas para productores rurales y una recuperación de la rentabilidad en una de las principales actividades económicas del interior bonaerense.
General Lavalle obtuvo un 89,9%, General Madariaga un 89,7%, ambos por encima del promedio regional.
Mirar al interior también es pensar el turismo
El dato invita a una reflexión. Durante años, el Partido de La Costa concentró buena parte de su promoción turística en los grandes centros urbanos. Sin embargo, existe un público histórico, cercano y con creciente capacidad de consumo que muchas veces pasa inadvertido: los productores rurales de la Cuenca del Salado.
Cuando la ganadería mejora, también crecen las inversiones familiares, la compra de inmuebles, las escapadas de fin de semana, el turismo gastronómico y las vacaciones dentro de la provincia.
No se trata solamente de esperar que ese público llegue por costumbre. Quizás sea momento de construir promociones específicas, convenios con entidades rurales, beneficios para residentes del interior bonaerense y propuestas comerciales pensadas para quienes encuentran en el Partido de La Costa un destino cercano y de fácil acceso.
La recuperación productiva del campo puede transformarse en una buena noticia para otros sectores económicos. La clave estará en saber identificar ese crecimiento antes que otros destinos y convertirlo en visitantes, inversiones y nuevas oportunidades para la región.
