El 25 de octubre de 2001 desapareció en Santa Teresita. La investigación atravesó un juicio, absoluciones, decisiones judiciales anuladas y una causa por encubrimiento que terminó prescribiendo. A un cuarto de siglo, todavía se desconoce qué ocurrió y quiénes fueron los responsables.
Este domingo se cumplirán 25 años de la desaparición de Rubén Darío Jerez, uno de los casos judiciales más significativos y persistentes en la memoria del Partido de La Costa.
Durante este cuarto de siglo hubo investigaciones, testimonios, acusaciones de encubrimiento, un juicio oral y una extensa sucesión de recursos judiciales. Sin embargo, ninguna sentencia logró establecer definitivamente qué sucedió con Jerez ni identificar y condenar a los responsables de su desaparición.
Su familia continúa reclamando respuestas y el caso llegó al sistema interamericano de derechos humanos.
El 25 de octubre de 2001
Darío Jerez tenía 40 años, vivía en Santa Teresita junto a su esposa, Viviana Zubiaurre, y sus tres hijos. Trabajaba como vendedor de productos Arcor y también realizaba actividades comerciales vinculadas con una financiera local.
Aquella mañana salió de su domicilio para cumplir con su jornada laboral.
Testigos lo ubicaron en una zona céntrica de Santa Teresita, donde habría mantenido una conversación con un hombre vinculado con la empresa financiera.
Su automóvil quedó estacionado con pertenencias personales en el interior. Posteriormente fue retirado del lugar por otra persona relacionada con esa empresa.
Desde entonces, no volvió a conocerse su paradero.
La investigación fiscal, según quedó registrado en la Resolución 659/2019 del Ministerio de Seguridad, situó la presunta privación ilegal de la libertad entre las 12.30 y las 13.00 de aquel 25 de octubre.
El documento oficial describe una investigación por privación ilegal de la libertad, homicidio y desaparición del cuerpo, aunque no constituye una sentencia condenatoria. Boletín Oficial
Las hipótesis y las sospechas que atravesaron la investigación
Una de las líneas investigativas se concentró en las relaciones comerciales que Jerez mantenía con una financiera y en los movimientos de personas vinculadas con esa actividad durante las horas previas a su desaparición.
También surgieron sospechas sobre posibles maniobras destinadas a desviar la investigación.
En su reconstrucción del caso, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) describió presuntas intervenciones de personas vinculadas con la empresa y de funcionarios municipales de aquella época.
Entre los episodios cuestionados por el organismo figura un intento de lograr que un tercero se atribuyera la responsabilidad por la desaparición.
La CPM también recogió las denuncias de la familia sobre posibles interferencias de integrantes de las fuerzas de seguridad en la investigación.
Estas denuncias, hipótesis y acusaciones deben distinguirse de los hechos judicialmente acreditados.
Ninguna de esas líneas derivó en una condena penal firme que estableciera quiénes fueron los autores de la desaparición.
La reconstrucción de la CPM puede consultarse en su informe presentado en octubre de 2021. CPM
El juicio que no consiguió cerrar el caso
Después de años de investigación, en 2013 se realizó en Dolores un juicio por presuntas maniobras de encubrimiento vinculadas con la desaparición.
Los acusados fueron absueltos en aquella primera instancia.
Posteriormente, el Tribunal de Casación Penal bonaerense anuló las absoluciones y ordenó la realización de un nuevo juicio.
Sin embargo, la sucesión de recursos y el tiempo transcurrido impidieron que ese nuevo debate llegara a concretarse.
La causa por encubrimiento terminó alcanzada por la prescripción de la acción penal, decisión confirmada por Casación el 16 de mayo de 2019.
Esto no significó que la Justicia hubiera determinado qué ocurrió con Darío Jerez.
Tampoco debe confundirse la prescripción de aquella causa con el cierre de la investigación principal sobre su desaparición.
En una entrevista reciente con Radio Noticias, el fiscal Diego Bensi explicó que las personas que llegaron a juicio no habían sido acusadas como autoras materiales del homicidio y la desaparición, sino por delitos vinculados con el presunto encubrimiento.
El funcionario reconoció que la falta de esclarecimiento y la imposibilidad de localizar el cuerpo constituyen una deuda central del sistema judicial.
Su testimonio completo está disponible en Radio Noticias Web.
En octubre de 2021, la Comisión Provincial por la Memoria anunció una presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El planteo cuestionó las demoras de la investigación argentina y solicitó que el caso fuera examinado bajo los estándares internacionales relativos a la desaparición forzada de personas.
La CPM sostuvo que el Estado había incumplido su obligación de investigar adecuadamente y que las dilaciones judiciales habían contribuido a impedir el esclarecimiento.
En declaraciones publicadas esta semana, Joaquín Jerez, hijo de Darío, señaló que la presentación ingresó al organismo internacional y que la familia continúa aguardando una resolución.
Hasta el momento, no se pudo verificar públicamente una decisión definitiva de la CIDH sobre el fondo del caso.
La presentación internacional representa un nuevo ámbito de reclamo, pero no equivale a una sentencia que haya establecido responsabilidades penales individuales. CPM
La recompensa que continúa publicada
Un dato relevante es que el Ministerio de Seguridad de la Nación mantiene disponible una recompensa de 5 millones de pesos para quienes aporten información útil que permita identificar a los responsables.
El ofrecimiento figura en la ficha oficial de búsqueda de Rubén Darío Jerez.
Quienes tengan información pueden comunicarse con la línea nacional 134.
El monto publicado actualmente es diferente del establecido originalmente en 2019, cuando la resolución nacional había ofrecido recompensas de $500.000 para dos objetivos de la investigación.
La ficha oficial puede consultarse en Argentina.gob.ar — Rubén Darío Jerez. Argentina
Veinticinco años de memoria colectiva
Mientras las respuestas judiciales no llegaron, la familia sostuvo una búsqueda que terminó convirtiéndose en un reclamo de toda la comunidad.
Marchas, actividades culturales, homenajes y encuentros públicos acompañaron a Viviana Zubiaurre y a sus hijos Julián, Joaquín y Germán.
En 2017, una diagonal de Santa Teresita recibió el nombre de Rubén Darío Jerez.
En octubre de 2024, la Comisión Provincial por la Memoria también impuso su nombre al Salón de Usos Múltiples del Sitio de Memoria Cementerio General Lavalle.
Ambos reconocimientos reflejan cómo una historia familiar pasó a formar parte de la memoria colectiva del Partido de La Costa. Radio Noticias Web
Este domingo, Santa Teresita volverá a reclamar justicia
Para mañana, domingo 25 de octubre, está prevista una nueva jornada de memoria activa.
La convocatoria comenzará a las 17.00, en la intersección de calle 29 y avenida 3, en la Diagonal Darío Jerez.
La actividad incluirá una marcha simbólica, expresiones artísticas y un espacio para las palabras de la familia.
La convocatoria fue difundida por familiares y medios regionales, y confirmada por la Municipalidad de La Costa el 22 de octubre.
Será una nueva oportunidad para recordar a Darío y acompañar a quienes llevan un cuarto de siglo reclamando respuestas. Prensa La Costa
Una deuda que sigue abierta
Veinticinco años después, el caso Darío Jerez reúne una desaparición sin esclarecer, una investigación cuestionada, un proceso judicial que no consiguió determinar responsabilidades y una familia que nunca abandonó su reclamo.
El tiempo transcurrido modificó la vida de quienes lo conocieron, pero no resolvió las preguntas fundamentales.
¿Qué ocurrió con Darío Jerez? ¿Quiénes fueron responsables? ¿Por qué, después de 25 años, todavía no se pudo conocer la verdad?
Son las preguntas que Santa Teresita volverá a plantear este domingo.
