Vecinos que se organizaron por la inseguridad, protestas por las facturas de electricidad, reclamos por las condiciones de las escuelas y acciones por Zona Fría y la Ley de Tierras marcaron el invierno de 2026. Qué consiguió cada movilización, qué sigue pendiente y quién tiene la responsabilidad de dar una respuesta.
El invierno de 2026 dejó algo más que reclamos aislados en el Partido de La Costa. En distintos momentos, vecinos y organizaciones decidieron reunirse, juntar firmas, realizar caravanas o directamente salir a la calle para pedir respuestas.
La inseguridad y las tarifas eléctricas fueron los dos conflictos que mostraron una organización vecinal más extendida, mientras que los problemas de infraestructura escolar tuvieron una fuerte intervención gremial y terminaron provocando una decisión de la Provincia.
También hubo acciones por la continuidad de Zona Fría y movilizaciones contra cambios en la Ley de Tierras.
Pero no todos los reclamos apuntan al mismo lugar. En algunos puede intervenir el Municipio; otros dependen de la Provincia y algunos sólo pueden resolverse a nivel nacional.
Inseguridad: de los reclamos barriales a una caravana hasta el Municipio
Uno de los primeros movimientos importantes comenzó incluso antes de la llegada formal del invierno.
En mayo, vecinos de Costa del Este se concentraron en el acceso a la localidad para reclamar mayor presencia policial y controles, después de una sucesión de robos y hechos que describieron como cada vez más violentos. El reclamo comenzó a extenderse rápidamente hacia otras localidades.
En San Clemente, vecinos autoconvocados también comenzaron a reunirse para reclamar mayor seguridad y presencia policial. La preocupación continuó posteriormente ante nuevos intentos de ingreso y robos en viviendas.
El reclamo terminó adquiriendo dimensión distrital. Vecinos de Costa del Este, San Bernardo, Santa Teresita, Las Toninas, San Clemente y otras localidades participaron de una caravana y movilización hasta el Palacio Municipal de Mar del Tuyú. Entre los pedidos estuvieron más recursos para la Policía, mayor cantidad de efectivos y controles sobre los recursos destinados a seguridad.
¿Qué pasó después?
Representantes de los manifestantes fueron recibidos por funcionarios del Ministerio de Seguridad bonaerense en el Centro de Monitoreo municipal y se acordó avanzar en una mesa de trabajo.
Eso significó la apertura de un canal institucional, aunque no permite considerar resuelto el reclamo. Para determinar si las medidas posteriores produjeron una mejora real sería necesario comparar estadísticas de delitos, recursos policiales y operativos antes y después de las protestas.
¿De quién depende?
Principalmente de la Provincia de Buenos Aires, de la cual depende la Policía bonaerense. El Municipio tiene responsabilidades y herramientas propias en prevención, cámaras, monitoreo, recursos municipales y coordinación con las fuerzas.
Por eso, una respuesta de fondo requiere la intervención de ambos niveles del Estado.
Luz: el reclamo que atravesó localidades y sigue abierto
Si la inseguridad movilizó a los vecinos durante la primera parte del invierno, las facturas de electricidad terminaron ocupando buena parte de la agenda hacia agosto y septiembre.
Los reclamos comenzaron a multiplicarse cuando usuarios denunciaron aumentos importantes y cuestionaron tanto los montos como los consumos registrados.
Después llegaron las calles.
Hubo protestas de usuarios de EDEA en Santa Teresita, mientras que en Mar de Ajó vecinos se movilizaron frente a CLYFEMA. En uno de los casos denunciados públicamente apareció incluso una factura superior a los $7 millones correspondiente a un complejo habitado por cuatro familias.
El conflicto después se trasladó al Municipio. Tras una protesta en Mar del Tuyú, representantes de los vecinos fueron recibidos por autoridades municipales y se acordó conformar una mesa de trabajo.
Y el reclamo continúa.
Para este miércoles 16 está convocada una nueva movilización frente al Palacio Municipal. Para el viernes 18 hay concentraciones anunciadas ante EDEA, CESOP y CLYFEMA y otra protesta frente a la Casa de La Costa en la Ciudad de Buenos Aires.
A esas modalidades se suman convocatorias vecinales como el apagón y bocinazo, que muestran cómo un problema que comenzó con las boletas terminó generando distintas formas de organización.
¿Qué se consiguió?
Se abrieron canales para revisar casos particulares y el Municipio intervino mediante la OMIC y mesas de trabajo. Pero el problema general de las tarifas continúa abierto.
Hay que distinguir, además, dos problemas diferentes: una factura incorrecta puede ser reclamada y eventualmente corregida; el valor general de la electricidad responde a decisiones tarifarias y regulatorias más amplias.
¿De quién depende?
El Municipio puede recibir reclamos, actuar mediante Defensa del Consumidor, mediar y acompañar a los usuarios.
Pero no fija por sí solo el cuadro tarifario eléctrico. Allí intervienen organismos provinciales, el marco regulatorio y los distintos prestadores —EDEA, CESOP y CLYFEMA— según cada localidad.
Por eso, hasta ahora puede hablarse de respuestas parciales, pero no de una solución general.
Escuelas: el reclamo que terminó provocando la intervención de Provincia
El estado de las instalaciones de gas y calefacción de las escuelas fue otro de los conflictos del invierno, aunque en este caso la organización estuvo encabezada fundamentalmente por el sector gremial docente.
SUTEBA La Costa-General Lavalle realizó presentaciones e intimaciones después de distintos episodios vinculados con instalaciones de gas. En julio, el gremio reclamó formalmente la intervención de autoridades educativas y municipales.
Durante agosto el conflicto escaló y SUTEBA pidió directamente a la Provincia que interviniera ante los problemas denunciados.
Y finalmente hubo una respuesta concreta.
El 31 de agosto, la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense dispuso asumir temporalmente competencias del Consejo Escolar de La Costa vinculadas con gas y calefacción durante 60 días, con posibilidad de prórroga, y estableció recursos extraordinarios para realizar intervenciones.
¿Está solucionado?
No todavía. Pero, entre los conflictos del invierno, es uno de los que produjo una de las respuestas institucionales más concretas.
Ahora habrá que observar qué controles y obras se realizan durante el período de intervención y si permiten solucionar los problemas detectados.
¿De quién depende?
Principalmente de la Provincia de Buenos Aires y su sistema educativo. También intervienen el Consejo Escolar y, en determinadas cuestiones, el Municipio.
Zona Fría: firmas para defender el descuento del gas
Otro reclamo tuvo una modalidad diferente.
Ante la posibilidad de cambios en el régimen de Zona Fría, vecinos participaron de una campaña de firmas impulsada por la OMIC para defender los descuentos sobre las tarifas de gas.
Una de las jornadas se realizó en Santa Teresita y contó especialmente con la participación de jubilados preocupados por el impacto que una modificación podría tener sobre sus economías.
En este caso, el Municipio puede acompañar el reclamo pero no resolverlo.
La continuidad o modificación del régimen depende del ámbito nacional y, según el instrumento utilizado, de decisiones del Gobierno y/o del Congreso Nacional.
Ley de Tierras: un reclamo local por una discusión nacional
La posible modificación de la Ley de Tierras también produjo concentraciones en el Partido de La Costa.
Hubo convocatorias en Mar de Ajó y San Clemente para acompañar el rechazo a los cambios propuestos sobre la legislación que regula la propiedad de tierras rurales.
En este caso hubo posteriormente un cambio concreto: el oficialismo nacional retiró del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada el capítulo que modificaba la Ley de Tierras antes de su tratamiento en el Senado.
El reclamo que originó aquella movilización perdió así su motivo inmediato dentro de ese proyecto, aunque una reforma podría volver a discutirse mediante otra iniciativa.
La decisión, en cualquier caso, no depende del Municipio sino del Congreso Nacional.
Un invierno en el que los reclamos salieron a la calle
Los conflictos fueron diferentes, pero dejaron una característica común.
En seguridad, vecinos de distintas localidades pasaron de reuniones barriales a una caravana distrital y consiguieron abrir una instancia de diálogo con autoridades provinciales.
En electricidad, usuarios que comenzaron cuestionando sus facturas terminaron organizando protestas frente a empresas, cooperativas y el Municipio. El reclamo sigue activo y todavía no tiene una solución general.
En las escuelas, las denuncias gremiales derivaron en una intervención concreta de la Provincia sobre las competencias vinculadas con gas y calefacción.
Zona Fría generó organización y recolección de firmas, mientras que la protesta por la Ley de Tierras acompañó una discusión nacional que finalmente tuvo un cambio en el Senado.
Y aparece un dato común a casi todos: el Municipio terminó siendo uno de los principales lugares donde fueron a reclamar los vecinos, aunque muchas de las soluciones no dependieran exclusivamente de él.
La seguridad y las escuelas tienen una fuerte responsabilidad provincial; la regulación eléctrica excede al gobierno local; y Zona Fría y la Ley de Tierras se definen en el ámbito nacional.
El invierno de 2026 dejó así una agenda de reclamos propia en el Partido de La Costa. Algunos consiguieron respuestas, otros apenas abrieron mesas de diálogo y varios continúan sin una solución definitiva.
Con la primavera a punto de comenzar, la pregunta es cuánto de aquella movilización logrará convertirse finalmente en respuestas concretas.
